Acabo de volver de vacaciones… ¡y qué bien he estado!
Las empecé con muchas expectativas: cuidarme mucho, hacer deporte todos los días, meditar un ratito diario, comer perfecto, suplementarme como toca, hacer planes con mi familia…
Y ¿sabes qué ha pasado?
Que no he cumplido con todo.
Y ha estado genial.
Menos es más en el bienestar emocional
He descansado. He pasado largos ratos con mi familia en la autocaravana, sin hacer nada productivo… y qué gusto eso. Lo más “productivo” ha sido leer libro y medio, que nada tiene que ver con el trabajo, y me ha encantado.
He dormido mucho. Muchísimo. Sin ese runrún de “deberíamos habernos levantado antes para aprovechar el día”. Y ¿sabes qué? Solo un día me he desvelado. Maravilla.
He mirado, charlado, olido, abrazado… he sentido a tope a las personas que más quiero en el mundo (aunque alguna vez me hayan dicho “Amatxu, qué pesada…”).
He comido bastante bien. Me llevé comida preparada para no tener que cocinar ni tirar de restaurantes todos los días. Y me he suplementado con dos básicos: omega 3 y magnesio.
Y en medio de todo esto, me he dado cuenta, una vez más, de algo que ya sabía:
Casi siempre, menos es más.
Bajar el ritmo para regular tu sistema nervioso
Menos es más para disfrutar.
Menos es más para bajar revoluciones.
Menos es más para desinflamarte.
Vivimos con un sistema nervioso ya bastante hiperalerta. No hace falta añadirle más estímulos, aunque a veces pensemos que “nos van a venir genial”.
Muchas veces confundimos cuidarnos con hacer más: más hábitos, más rutinas, más exigencias.
Pero el bienestar emocional no siempre se construye sumando.
A veces se construye soltando.
Cuidarte no es exigirte más
Para regularnos, muchas veces lo que necesitamos no es hacer más… es hacer menos.
Menos ruido.
Menos prisa.
Menos autoexigencia.
Y más presencia.
Más descanso.
Más permiso.
Quizá cuidarte no pase por hacerlo perfecto.
Quizá pase por preguntarte: ¿qué necesito hoy de verdad?
Una invitación para ti
Ojalá tú también hayas podido disfrutar de tus días, a tu manera.
Y si no ha sido así, o si estás en ese momento de volver a la rutina… quizás puedas llevarte esto contigo:
No necesitas hacerlo todo bien para estar bien.
A veces, lo más importante no es cumplir…
es escucharte.
Y si te apetece contármelo, estaré encantada de leerte.
Comentarios recientes