Últimamente me hago muchas, muchísimas preguntas. Y me encanta.

Con los años he ido cultivando algo que antes apenas tenía: una actitud más curiosa y más crítica. Ya no doy por hecho tantas cosas. Me gusta cuestionarme, mirar un poco más allá de lo evidente. Y hacerme preguntas se ha convertido en una herramienta maravillosa para eso. Hace poco, a raíz de una reflexión que leí, me hice una pregunta que quiero compartir contigo: ¿qué es realmente el autocuidado?

Lo que solemos confundir con autocuidado

Creo que hemos confundido mucho el autocuidado con una rutina facial, con el skincare, con hacer deporte todos los días o con llevar una alimentación perfecta.

Y puede que para algunas personas eso también sea autocuidado. Pero, al menos para mí, no es la esencia del asunto.

El autocuidado como amor incondicional

Para mí, el autocuidado real va de amor incondicional. Y como es «auto», va de amor incondicional hacia una misma.

Va de mirarte con cariño, incluso cuando hay partes de ti que no te gustan. Va de hablarte con respeto la mayor parte del día y, cuando descubres que te estás tratando con dureza, reparar desde el amor en lugar de seguir castigándote.

Eso es, para mí, el amor incondicional. Y para poder vivirlo, hace falta algo imprescindible: tener momentos para una misma. Momentos de «yo aquí conmigo», como me gusta llamarlos. Ratitos para mirar hacia dentro, para sentirse, para escucharse.

¿Tú tienes esos momentos? ¿Los deseas? ¿Estás dispuesta a cuidarte de esta manera?

Un ejemplo de mi propio «yo aquí conmigo»

Te cuento cómo fue mi primer momento de autocuidado de esta misma mañana, nada más levantarme.

Abrí las ventanas para que entrara el aire en casa y me senté a escribir mis sueños e identificar cómo me sentía. Puse mucha atención en los pequeños detalles, haciéndome estas preguntas:

  • ¿Qué huelo?
  • ¿Qué escucho?
  • ¿Qué saboreo?
  • ¿Qué veo?
  • ¿Qué siento en mi piel?

Ese pequeño momento me llevó a otro que, aunque pueda sonar extraño, resultó profundamente reparador: sentí la necesidad de lavarme los dientes. No porque tocara. No porque hubiera una norma. Simplemente porque mi cuerpo me lo pedía. Y me lo di.

Y para ti, ¿qué es el autocuidado?

Hoy quiero dejarte esta misma pregunta a ti: ¿qué es realmente el autocuidado para ti?

Si te apetece, cuéntamelo en los comentarios. O simplemente cuéntame qué ha despertado en ti esta lectura. Me encantará leerte.

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